sábado, 10 de julio de 2010

2000 farmacias valencianas secundaron el paro

Fue difícil encontrar una farmacia, más allá de los servicios mínimos, que estuviese abierta por voluntad de su titular durante la mañana del pasado 30 de junio en la Comunidad Valenciana.
Y es que, la mayor parte de las 2.000 oficinas de farmacia de Valencia, Alicante y Castellón secundaron el paro convocado por sus respectivos colegios farmacéuticos contra los RDL 4/2010 y 8/2010 promulgados recientemente por el Gobierno.

El seguimiento del paro por parte de las farmacias de esta comunidad autónoma fue calificado por los convocantes como un éxito, ya que prácticamente el cien por cien de las boticas convocadas cerraron sus puertas. En este sentido, la presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia, María Teresa Guardiola, señaló que había cerrado "todas las farmacias y la manifestación, aquí en Valencia, ha sido contundente".

Una concentración que, según los organizadores, congrego a cerca de 2.000 personas en la plaza del Temple, donde se ubica la delegación de Gobierno. Allí se corearon lemas contra los RDL, como: "Trini, escucha, la farmacia no es tu hucha", "Gobierno de España, no nos metas caña" o "Farmacias sí, decretos no".

Guardiola, además de agradecer el apoyo a esta jornada de protesta por los farmacéuticos, la distribución, los laboratorios con sede en Valencia, las asociaciones empresariales, la Plataforma en Defensa del Modelo Mediterráneo de Farmacia y a las asociaciones de estudiantes de Farmacias y de auxiliares de farmacia, reivindicó que "su éxito servirá para transmitir al resto de farmacéuticos españoles que hay que perder el miedo y que la defensa de la profesión empieza por uno mismo".

La presidenta de los farmacéuticos en la provincia de Valencia, que al término de la manifestación leyó un manifiesto, denunció que los RDL "amenazan la subsistencia del modelo mediterráneo de farmacia y perjudicará gravemente al bienestar de millones de ciudadanos". Igualmente, recordó que las farmacias de la Comunidad Valenciana "han contribuido desde hace diez años a la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud con casi 500 millones de euros, y todo ello sin reducir un ápice la calidad ni la cantidad de la atención que prestamos a los ciudadanos".


Éxito y sin incidentes


La jornada de paro en las tres provincias levantinas transcurrió sin ningún tipo de incidente y contó con la comprensión de los usuarios, que soportaron las colas en alguna de las farmacias que cumplían los servicios mínimos del 10 por ciento establecido por la Consejería de Sanidad. Así, en la provincia de Alicante 70 farmacias que permanecieron abiertas; 52 en la demarcación de Castellón y otras 95 en Valencia. Sin embargo, la mayoría de ellas colocó carteles y octavillas al alcance de los usuarios en las que dejaban claro su apoyo total a las reivindicaciones del sector.
Cabe destacar que las protestas también fueron un éxito en las otras capitales de provincia. Así, en Castellón, su colegio de farmacéuticos cifró el seguimiento en un 93 por ciento. Para su presidente, Jesús Bellver, la movilización "se puede considerar un éxito, ya que sólo 19 farmacias de las casi 300 farmacias de toda la provincia han decidido no acompañar a los compañeros en la protesta".


Un éxito de convocatoria que también se produjo en la provincia de Alicante, ya que prácticamente la totalidad de las 786 oficinas de farmacia echaron el cierre. A este respecto, es reseñable que cerca de 3.000 batas blancas, según el propio colegio alicantino, se concentraron en la plaza de la Montañeta, frente a la subdelegación de Gobierno, donde hicieron entrega de dos cartas, dirigidas al presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, y al de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, en las que se pide el carácter temporal de estas medidas.


Empleos en peligro


Y es que, los farmacéuticos valencianos son conscientes de que estas medidas ponen en riesgo muchos empleos en la región. Así, el presidente del Colegio alicantino, Jaime Carbonell, criticó los decretos que, a su juicio, ahogarán al sector. "Hay que concienciar a la sociedad de la situación límite que vive el sector en esta provincia. Hay cerca de 1.000 puestos de trabajo en peligro", manifestó.

Por su parte, Bellver indicó que "con los recortes se reducirá la facturación de las farmacias hasta en un 30 por ciento, lo que acabará con expedientes de regulación de empleo, y repercutirá en la atención al paciente".