lunes, 18 de enero de 2016

21 farmacias cerraron en toda España en 2015






En 2015, 21 farmacias cerraron en toda España, por decisión personal o judicial, temporalmente o de manera definitiva, según sondeo realizado en los 52 colegios profesionales, y hay que añadir que una treintena más estarían en proceso de intervención judicial o embargadas. Pero estos datos pueden no ser completos, ya que, en ocasiones, la acción judicial o el nombramiento de  interventor para garantizar los derechos de los acreedores queda entre el juez y el titular.

En todo caso, los cierres que se han producido en 2015 son menos que los que se registraron en 2014 pero, el año pasado, casi todos los cierres fueron motivados por la crisis y la caída de rentabilidad de las boticas. La mayoría de los cierres de boticas del pasado año se dieron en  Castilla y León y Cataluña, en una de cuyas provincias, Barcelona, hay además 19 farmacias intervenidas por orden judicial.


LA CRISIS COMO CAUSA


Según el Consejo General de COF, en 2014 se cerraron  63 farmacias, el 95,2 por ciento (60) en municipios que no son capital de provincia. Pero añade “que de los 60 cierres en provincia, 5 ocurren por efecto directo o indirecto de la actual situación económica, como medidas de contención del gasto y retrasos en los pagos”.   Los cierres de 2015 son casi todos rurales y están motivados directa o indirectamente por la situación económica, aunque hay casos diversos.


En 2015 ha habido una ligera recuperación económica, entre el 1,5 o 2 por ciento de media, pero no ha sido un crecimiento homogéneo. Por ejemplo, el aumento de las operaciones comerciales  viene determinado casi exclusivamente por el repunte de la venta libre, pero en recetas del SNS la rentabilidad ha seguido cayendo. Esto hace que aunque el crecimiento ha sido bajo ha parado la caída, pero no ha sido suficiente para revertir la situación. En las zonas de farmacias en situación de vulnerabilidad económica, más dependientes de la receta pública, no se habría podido aguantar el tirón y algunas, que ya estaban al límite, han cerrado. Y este fenómeno puede profundizarse respecto de las farmacias que dependen más de la receta pública porque los precios siguen a la baja.







Juan de Dios Jódar, presidente del COF de Valladolid, matiza que las causas de que una farmacia cierre nunca son únicas porque coinciden muchos problemas a la vez, “Pero está claro que en la mayoría de los casos recientes están los problemas económicos y el impacto de la situación económica general”. Y José Espinosa, presidente del COF de Zamora, afirma que a veces se produce un cierre por defunción porque nadie quiere una farmacia que está en muy mala situación para salir adelante, lo que no deja de ser también una causa económica. 

Desde la consultora Asefarma afirman que en 2014 muchas farmacias aguantaron al límite, “entre ellas  farmacias que se compraron en momentos en que los precios estaban muy altos y a las que medidas posteriores como la bajada del precio de los medicamentos, los recortes y los problemas financieros situaron en dificultades de superar la merma en la rentabilidad de la botica”.


Los expertos de Asefarma destacan que la mayor parte de las farmacias que cierran tienen mayor porcentaje de recetas públicas que de venta libre, “ya que estas últimas pueden echar mano de promociones, técnicas de marketing, etc... diferentes a los medicamentos de receta, que no admiten estas prácticas”. 


LOS DATOS

Los datos recogidos revelan que Cataluña, con nueve casos, y Castilla y León, con seis, concentran la mayoría de los cierres de 2015. La primera mantiene una situación de pagos irregulares a las farmacias desde hace dos años, y la segunda se caracteriza por un mayor número de boticas rurales y una gran dispersión de la población que hace más difícilmente rentables a las farmacias.


Precisamente Cataluña es la región donde más habrían crecido las farmacias en viabilidad económica comprometida (VEC) los tres últimos años, coincidiendo con la consolidación de los impagos. Concretamente en Barcelona, las farmacias que han solicitado ayudas a la Administración se corresponden con boticas únicas en el municipio y sólo siete farmacias estarían en áreas urbanas o semiurbanas (Barcelona y Hospitalet de Llobregat). También en Madrid crecieron el año pasado las farmacias en dificultades. Y las cifras de la Consejería de Sanidad apuntan a que las farmacias VEC se triplicaron en 2014 con respecto al año anterior.







De hecho, las ayudas a las farmacias VEC han suscitado un debate profesional, ya que algunos COF señalan que las ayudas están bien pero que los criterios para definir a una farmacia como VEC requerían una modificación porque la crisis ha ampliado el abanico de farmacias en dificultades que no son candidatas a las ayudas. El Consejo General está estudiando lasituación para tratar de impulsar nuevas medidas.

En Teruel y Cuenca, las farmacias que cerraron están situadas en poblaciones muy pequeñas, poca posibilidad de venta libre y con dificultades económicas que han arrastrado durante años. Y hay una excepción: las dos farmacias que cerraron en Álava. Una cerró por decisión judicial relativa a un concurso de adjudicación y otra lo hizo por motivos personales. Ambas eran farmacias urbanas, y en ninguno de los casos se debió a motivos económicos o relacionados con la crisis.


Cecilio Venegas, presidente del Consejo Extremeño de COF y del Colegio de Badajoz, señala que la rentabilidad de la farmacia es cada vez más complicada y está perdiendo protagonismo en favor del hospital en relación con los medicamentos complejos y para las zonas rurales la situación es muy compleja”. Esta disminución del rol de la botica estaría suponiendo una dificultad añadida.