martes, 26 de julio de 2011

Crisis en las Oficinas de Farmacia



Las farmacias de Ibiza se suman a parte de las medidas de presión propuestas en Mallorca. El Govern adeuda ya 3,5 
millones de euros a las farmacias de las Pitiusas. El presidente del colectivo en Balears insiste en seguir 
«negociando», pero advierte de que «ya no se puede aguantar más»


Las farmacias de las Pitiusas se suman a la propuesta de algunos compañeros de Mallorca y también plantean no
dispensar medicamentos con receta electrónica como medida de presión en el caso de que el Govern balear siga sin ofrecer un calendario de pago de la deuda, que asciende a 35,9 millones en Balears y a 3,5 millones en el caso de
Ibiza y Formentera. En contra de lo planteado en la asamblea extraordinaria del martes, 19 de julio, en Palma, los farmacéuticos de Ibiza y Formentera no son partidarios del cierre en protesta por los impagos.


El presidente del Colegio de Farmacéuticos de Balears, Antoni Real, se reunió el viernes 22 de julio en Ibiza con los
farmacéuticos de las Pitiusas para informarles del resultado de la asamblea del martes. El encuentro fue «más
tranquilo», según Real, quien, no obstante, dijo que existe «mucha preocupación» en las Pitiusas ante «la incertidumbre» sobre las posibilidades que tiene la Comunitat Autònoma de afrontar la deuda. 


«La gente está nerviosa y quiere una respuesta, aunque sea de mínimos, por parte del Govern», dijo. 


Antoni Real también explicó que los farmacéuticos de las Pitiusas también son «conscientes» de que el nuevo
Ejecutivo autónomo solo lleva un mes en el cargo, aunque recalcó que, pese a ello, «debe dar una salida a esta
situación». 


El Colegio de Farmacéuticos ha convocado una nueva asamblea el próximo viernes 29 de julio (se intentará que se
celebre por videoconferencia para que puedan participar todas las islas) para decidir qué medidas se adoptan en el
caso de que el Govern no ponga sobre la mesa un plan para sufragar la deuda. Los farmacéuticos de las Pitiusas no
son partidarios de los cierres, pero sí de no aceptar la receta electrónica, ya que esta conlleva a las farmacias unos
gastos. Cabe tener en cuenta que las farmacias están obligadas a dispensar medicamentos. En todo caso, Real
destaca que «ahora mismo la apuesta más importante» es la de seguir negociando hasta el viernes con el Govern
para lograr «una hoja de ruta».


Negociación con el Govern 


Real señala que el colectivo no tiene ningún interés en desconectar la receta electrónica, pero advierte de que
considera que se verá obligado a hacerlo en caso de que no se solucione la financiación, porque la situación ha
llegado a un extremo que ya «no se puede aguantar». El presidente de los farmacéuticos dice que no se podría dejar
de dispensar con receta electrónica de «un día para otro» y que, previamente, se debería denunciar el concierto con
el Govern.


La consellera balear de Salud, Familia y Bienestar Social, Carmen Castro, dijo que «en pocos días» la Comunitat
Autònoma empezará a saldar la deuda con los farmacéuticos. Real dijo no tener constancia de ello. El presidente de los farmacéuticos insiste, no obstante, en que el contacto con el Ejecutivo autónomo es «constante y permanente».




Los farmacéuticos decidieron el martes 19 de julio que ha llegado el momento de poner las amenazas sobre la mesa:
si el día 29 de julio el Govern no ha pactado un calendario para pagar los 36 millones de euros que adeuda al sector,
estos establecimientos bajarán la barrera y se convocará un cierre del que únicamente se excluirán a las farmacias de
guardia y de urgencias, según comunicó el presidente de este colectivo, Antoni Real.


Porque si algo caracterizó la asamblea celebrada ayer en la sede de su colegio profesional fueron «los nervios y la
crispación», según reconoció Real. Prueba de ello es que esta reunión se prolongó durante tres horas.


A esta situación se ha llegado porque el Ib-Salut adeuda el pago a las farmacias de las facturas de mayo y junio, por
el importe antes señalado de 36 millones de euros. Pero además, y debido a que desde el Ejecutivo autónomo aún
no ha asumido ningún compromiso concreto sobre la forma en que liquidará sus impagados, existe un temor
generalizado respecto al cobro de las cantidades pendientes hasta final de año, que ascienden a 157 millones.


«En estas condiciones no podemos trabajar», subrayó el presidente del colegio oficial de Balears, y argumentó que
si el Govern no liquida sus deudas, el sector «no podrá cumplir sus obligaciones fiscales, ni pagar las nóminas de sus trabajadores, ni reponer los medicamentos, por lo que finalmente nos tendríamos que enfrentar a una situación de
desabastecimiento».


Antoni Real añadió que el margen de maniobra es limitado: «Si las entidades financieras nos ayudaran, podríamos
aguantar uno o dos meses más, pero la situación para muchos farmacéuticos ya es desesperada».


Hoja de ruta del sector


Por ello, el acuerdo adoptado el martes 19 de julio pasa por intensificar las negociaciones con la Vicepresidencia
económica y con la conselleria de Salud, de forma que el próximo día 29 la junta del colegio de farmacéuticos pueda
disponer ya de un compromiso de pago por parte del Govern, con el correspondiente calendario para ir liquidando las facturas pendientes. En caso contrario, se aprobará la convocatoria del citado cierre sectorial y se decidirá su
duración, a lo que seguirán otras medidas de presión a lo largo del verano, como podría ser la supresión de la receta
electrónica. Aunque algunos colegiados insistieron en la posibilidad de negarse a aceptar las recetas del Ib-Salut y
hacer pagar el precio íntegro del medicamento, Real aseguró que esta posibilidad está descartada.


Pero el Govern no fue el único que recibió críticas , ya que también se cuestionó la falta de resultados conseguidos
por la junta del colegio, aunque sin que se planteara ninguna dimisión. «Nos han exigido que seamos más
contundentes. Creo que la línea de actuación que hemos llevado es la mejor, pero es cierto que no se han
conseguido resultados», reconoció Real.






La receta será por principio activo


Leire Pajín presenta un plan de austeridad para ahorrar 2.400 millones de euros al año.
Tras más de cuatro horas de debate dentro del primer Consejo Interterritorial de Salud posterior a las elecciones de
mayo, la ministra de Sanidad, Leire Pajín, presentó ayer lunes, 25 de julio, su plan de austeridad. Con él pretende
dejar de gastar cada año 2.400 millones de euros. Las medidas, sobre los pilares de "ingresos, ahorro y eficiencia",
descansan ante todo en el ahorro farmacéutico.


Así, la principal es la prescripción por principio activo (la sustancia que provoca el efecto) y no por marca, como se
hace ya en Andalucía en el 85% de los casos. En el conjunto de España en 2010 sólo se recetó por principio activo
en un 40% de los casos -un 25% en 2009-, y se aspira a llegar al 100%, exceptuando las situaciones en que razones









terapéuticas desaconsejen la sustitución. Sólo con esta medida -el médico prescribe el principio activo y el
farmacéutico dispensa el medicamento más barato, sea o no genérico se pretende ahorrar 2.000 millones de euros al año.


Además, será obligatorio rebajar un 15% aquellos medicamentos con más de 10 años en el mercado que no tengan un genérico. Y se revisarán por un grupo de expertos de las autonomías los medicamentos financiados por el
Sistema Nacional de Salud en base a informes de coste-efectividad.


En cuanto al continente, se avanzará en formatos monodosis y estuches personalizados para pacientes polimedicados crónicos. Pajín agradeció el "esfuerzo" al sector farmacéutico y, sobre todo, a las boticas de pueblos de menos de 1.500 habitantes, "donde mayor impacto habrá en los beneficios, pero claves para el acceso de todos los ciudadanos a los medicamentos". También a partir de una propuesta andaluza, se compensará a estas farmacias más pequeñas.


En otro orden de cosas, Pajín anunció la unificación de la historia clínica digital (o receta electrónica) en todo el
territorio en 2012, así como la implantación de la tarjeta sanitaria única.