jueves, 9 de junio de 2011

Las farmacias están en riesgo económico






Se acaba de cumplir un año desde la entrada en vigor de los Reales Decreto-leyes (RDL) 4 y 8/2010 que introdujeron, respectivamente: i) una rebaja de precios de los medicamentos genéricos y una modificación del Sistema de Precios de Referencia, y ii) unas deducciones obligatorias del 7,5% del precio de los medicamentos no genéricos y adquiridos por el SNS (4% en el caso de los medicamentos huérfanos).


Durante este año, los efectos de ambos RDL sobre el mercado farmacéutico español y, en consecuencia, sobre los ingresos de las compañías farmacéuticas que operan en España están siendo devastadores, con el agravante de que el daño que se está ocasionando al sector es de carácter permanente, al menos en tanto se mantengan las deducciones.

Durante los primeros meses de aplicación conjunta de ambos RDL, el gasto farmacéutico público pasó de crecer a tasas del +4,9% en mayo de 2010, a caer a tasas del -7,7% el pasado mes de abril, caída que aún será mayor en los próximos meses de mayo y junio, por el puro efecto estadístico del momento de entrada en vigor efectiva de ambos RDL.

Así, en once meses, la tasa de crecimiento del gasto farmacéutico ha caído en más de 12,5 puntos porcentuales y el volumen del gasto farmacéutico se encuentra actualmente en niveles similares a los de junio de 2008, casi tres años atrás.

Si se analiza la evolución del gasto medio, la variable más afectada por los anteriores RDL, éste se situaba el pasado mes de abril en 12,10 euros por receta y, tal y como muestra el gráfico siguiente, marcaba un mínimo que no se registraba en el mercado farmacéutico público español desde enero de 2003, cuando el gasto medio por receta era de 12,13 euros. El precio medio de la receta ha retrocedido, por tanto, a niveles de hace más de 8 años y, dado el fuerte impacto de los RDL, todavía le queda bastante recorrido de evolución a la baja.



Si a finales de 2009 los precios de los medicamentos en España se encontraban entre los más bajos de Europa, los RDL 4 y 8/2010 los han deprimido aún más, con lo que las diferencias con respecto a otros países de nuestro entorno europeo se han incrementado notablemente en los últimos meses.

Impacto sobre el déficit


Estos datos, que tienen sin lugar a dudas un impacto muy positivo sobre el déficit público español (según datos del Ministerio de Sanidad, el ahorro de gasto farmacéutico público en los últimos 10 meses ha sido de 1.275 millones de euros) y sobre la tasa de inflación (el IPC de los medicamentos se ha reducido en lo que va de año un -6,5%, en un contexto de subida general de precios del +3,8%), están poniendo a las compañías farmacéuticas que operan en España en una situación muy complicada y el escenario de encadenar tres años consecutivos de caída del mercado se presenta cada vez más probable.

Así:
i) el gasto farmacéutico público terminó 2010 con una caída del -2,4% con respecto al valor de 2009;
ii) el año 2011 terminará con una reducción adicional del gasto farmacéutico superior al -7%, y
iii) todas las previsiones apuntan a que en 2012 también se producirá una contracción importante del mercado farmacéutico público ya que los productos cuya patente expirará el próximo año, podrían generar ahorros adicionales por un importe superior a los 1.000 millones de euros.

De este modo, y sin tener que implantar ninguna medida adicional de ajuste, a finales de 2012 el volumen de gasto farmacéutico público en España no llegará a 10.500 millones de euros al año, cuando tres años antes, en diciembre de 2009, esta variable se situaba en 12.500 millones de euros anuales.

Reajustes de plantilla

A nadie puede extrañar que una caída del mercado de esta magnitud tenga un impacto negativo muy importante sobre las principales variables económicas de la industria farmacéutica en España. De hecho, en los últimos meses se está produciendo un goteo continuo de reajustes de plantillas, redimensionamientos de plantas de producción e instalaciones de I+D, cierres, procesos de consolidación empresarial, etc. que muy probablemente continuará a lo largo de los próximos años.

A esta reducción del mercado se une la gravísima situación de morosidad de los servicios de salud de las comunidades autónomas que, a 31 de diciembre de 2010 adeudaban a las compañías farmacéuticas 4.685 millones de euros por suministros de medicamentos a hospitales.

La industria farmacéutica española que tradicionalmente ha sido, y aún sigue siendo, un sector industrial líder en inversión en I+D, líder en productividad, líder en empleo de personal investigador, que se encuentra entre los cinco sectores económicos más exportadores de España y que genera importantes efectos de arrastre sobre otros sectores de actividad, se encuentra actualmente en un momento crítico.

La capacidad del sector para absorber reducciones de ingresos vía precios ha sobrepasado su límite. O se garantiza de una vez un marco normativo estable y previsible para el sector farmacéutico y se llevan a la práctica todos los compromisos con la I+D y la internacionalización empresarial que tantas veces han sido expresados por nuestros responsables públicos nacionales y autonómicos, o la actividad empresarial en nuestro país se reducirá drástica e irreversiblemente.

Fuente: El Economista