sábado, 20 de marzo de 2010

Impacto del plan de ahorro sanitario

El decreto acordado por la ministra de Sanidad y los consejeros autonómicos para ahorrar 1.500 millones en gasto sanitario y remediar la quiebra del sistema ha recibido las críticas de algunos perjudicados. La industria farmacéutica –que asume la carga de este ajuste presupuestario, al centrarse éste en la reducción de precios de los fármacos– mostró su disconformidad con unas medidas que calificó de «muy duras» y que «tendrán un gran impacto en el sector», según una primera valoración de Farmaindustria, que conocerá los pormenores de la decisión de boca de la ministra de Sanidad en los próximos días.
Lo cierto es que el impacto en las arcas de las farmacéuticas empezó a notarse menos de 24 horas después del acuerdo. Las farmacéuticas que cotizan en la Bolsa de Madrid despertaron a la baja, según fuentes de Efe.
Sin embargo, hay quien piensa que la tijera ha sido más bondadosa con la industria que lo que ella misma preveía –en el último momento el recorte porcentual fue del 6, no del 7 por ciento–.La deuda en Sanidad ronda los 10.000 millones de euros –con este decreto se pretende ahorrar 2.000–.
Más complicado que el recorte para la industria, será la congelación salarial de los sanitarios y la no sustitución en caso de vacante, otras de las recomendaciones del decreto. Una idea que los sindicatos creen que no se llegará a concretar. «No se pueden congelar plantillas si se quiere seguir ofreciendo el mismo catálogo de prestaciones y atención todos los días del año, las 24 horas del días», resumía Patricio Martínez, de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos. Martínez abogó por recortar gastos corrientes de las 17 consejerías.
Los sindicatos médicos hace tiempo que critican la «incongruencia» de que haya 17 carreras profesionales –una por cada comunidad autónoma–, 17 formas de retribuir y marcadas diferencias salariales entre los profesionales de cada región. Y aunque aplauden que el decreto proponga la «homogeneidad» de carreras en toda España, creen que será muy difícil de convertir en realidad, explicó Patricio Martínez, de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos.

El presidente de la Federación Española de Distribución Farmacéutica (Fedifar), Antonio Mingorance, y el presidente del Colegio de Farmacéuticos de Sevilla y miembro del Comité Ejecutivo del Consejo Andaluz de Colegios del ramo, Manuel Pérez, admitieron la pertinencia del plan de ahorro del gasto farmacéutico acordado ayer, 18 de marzo del 2010, entre el Ministerio de Sanidad y las comunidades, con el que se pretende alcanzar un ahorro anual de unos 1.500 millones de euros, si bien reprocharon a las administraciones central y a las autonómicas el que "siempre se graven a los mismos" eslabones de la cadena.

En declaraciones a Europa Press, Mingorance dijo "entender" dicho plan de austeridad en una coyuntura actual de crisis económica, "que en España todos sabemos que es la que es", si bien echó en falta la puesta en marcha "de medidas estructurales reales y no tan puntuales", entre las que citó "una mejor gestión por parte de los poderes públicos de los bienes comunes", así como un estudio "serio" acerca de los fármacos "que se deberían de subvencionar con dinero público y cuáles no".

Cuestionado acerca de si el copago sanitario podría ser una de las soluciones que redujesen ese incremento desmesurado del gasto sanitario, a la par que permitiese un uso más racional y eficiente por parte de los mismos ciudadanos en los recursos sanitarios finitos, declinó entrar en esta cuestión, ya que, según dijo, dicha cuestión "concierne a los poderes públicos", aunque insistió sobre el hecho de que "tampoco se puede hacer recaer el peso de los recortes siempre sobre las espaldas de los mismos", en referencia a los distribuidores y responsables de las oficinas de farmacias.

De hecho, y pese a puntualizar que "aún habrá que esperar a ver cómo se concretan realmente las medidas anunciadas por el Gobierno", estimó que la pérdida de beneficio en España para las farmacias y las distribuidoras "podría rondar entre el 2 y el 3 por ciento de los ingresos brutos anuales".

"Los farmacéuticos y las mismas distribuidoras venimos colaborando desde siempre con las administraciones públicas y ahora, con la actual crisis, no tendremos más remedio que aguantar, pero será otra vez sobre una bajada de los precios de los medicamentos, por lo que nuestros márgenes de beneficios se medirán sobre una base del precio más baja", lamentó Mingorance.

Del mismo modo, el dirigente del Colegio de Farmacéuticos coincidió en esta lectura, toda vez que declaró a Europa Press que, "sólo en colaboración con la Administración sanitaria andaluza por medio de descuentos aplicados a pañales, tiras reactivas y la política de prescripción por principio activo, las farmacias de Sevilla dejan de facturarle al SAS 39 millones de euros", enfatizó.

"Las administraciones siempre aprietan en el mismo sitio y nos exigen un control exhaustivo y exquisito", subrayó Pérez, quien, por contra, reprochó la "falta" de ese mismo control en la gestión por parte de los poderes públicos.

En el caso andaluz, ambos dirigentes coincidieron también en afirmar que el impacto de estas medidas "sea posiblemente menor", ya que, según Pérez, "el precio medio por receta en Andalucía es de los más bajos en España porque al hacerse por principio activo estamos dando siempre el medicamento más barato.

Además, a juicio de Pérez uno de los principales problemas de los que adolece el sistema sanitario es la "falta de un cálculo exacto del número de recetas que harían falta prescribir".

"Si el gasto medio por receta y persona está bajando mes a mes y año tras año, pero sin embargo el gasto general en farmacia no para de subir es porque o bien cada vez somos más millones de habitantes en este país y los presupuestos se hacen con una población inferior o los mismos ciudadanos abusan de la recetas y hacen un acopio innecesario de las mismas o bien las dos cosas", enjuició.

domingo, 7 de marzo de 2010

Reformas de farmacias económicas y de diseño.

Estas farmacias son de diseño, modernas y tienen una rentabilidad por encima de la media de un 18%. Lo más importante es el coste, una reforma integral en soluciones arquitectónicas y mobiliario realizado a través de un estudio de LA FARMACIA DEL FUTURO indica que no sobrepasa de los 40.000 € para un tipo de botica de unos 100m2.










Una reforma que tenga en cuenta las dificultades de la actual recesión económica puede rentabilizar al máximo la inversión que haga y transmitir al consumidor un mensaje de modernidad, diseño y sobre todo comunicar que se trata de un espacio de salud. Estas propuestas se centran en dos conceptos básicos: la reutilización de los materiales y la comunicación con el paciente.

REUTILIZACIÓN DE MATERIALES

Cuando se plantea la reforma de la farmacia, todos sus elementos (lineales, expositores, suelo, puntos de luz y de venta...) están pensados según los cambios que pueda sufrir en el futuro. Esto implica que se hace una inversión inicial para cambiar la imagen y al cabo del tiempo, "pueden ser meses o años, según observe el farmacéutico", puede reestructurar el espacio usando los mismos elementos.

En la reforma integral con la reutilización de materiales se ahorra hasta un 70% - 80% de la inversión inicial, esto obliga a hacer un proyecto a muy largo plazo que puede variar gracias a la estructura modular. Todos los elementos reducen sus dimensiones (módulos) ofreciendo gran variedad de posiciones. Este dinamismo favorece que la inversión inicial en el mobiliario repercuta en un ahorro para la siguiente reforma. Por poner un ejemplo, en unos 100 metros cuadrados la inversión de la primera reforma puede ser de unos 40.000 euros, pero las siguientes reformas tendrán un 70 por ciento de ahorro", ya que reutilizar los elementos permite amortizar mejor la inversión inicial.

Todos los materiales están sometidos a controles de calidad; la iluminación es de bajo consumo; la obra civil es respetuosa con el medio ambiente y la reutilización de materiales encaja con el aprovechamiento total de la superficie del local, adaptándose a nuevas zonas que queremos potenciar, como por ej. aquellas zonas frías se transformaran en zonas calientes.NO TENDREMOS UNA FARMACIA ESTÁTICA NI RÍGIDA , será una farmacia flexible, abierta a cambios y totalmente comercial.

COMUNICAR

Las nuevas propuestas priorizan la identificación de la botica con un espacio de salud.
El punto de partida es la identificación de la farmacia "con un espacio de salud integral". Por eso en los diseños deben de primar los espacios diáfanos, "sin barreras". El objetivo es favorecer que el farmacéutico se comunique en todo el momento con un paciente a quien da "confianza con sus consejos farmacéuticos". Pero sin olvidar la necesidad de intimidad, espacios "donde se pueda dar una confidencialidad si el paciente lo requiere".

La disposición de los productos está sometida a una rigurosa gestión por categorías y familias. El cliente, debe identificar claramente de forma vertical la profundidad de cada módulo, distinguir el contenido de cada uno de los estantes, y, por último, identificar claramente cada producto.

La propuesta se basa en reformar pensando en todos los cambios que en el futuro puede experimentar la botica. Así, los materiales instalados en una primera reforma se reutilizarán, pero con una nueva distribución: la organización modular que proponen deja abierta la posibilidad de cambiar los lineales y estanterías, los puntos de venta y los expositores. Esta movilidad facilita crear boxes y reforzar las zonas calientes según la respuesta que se observe en los clientes.

Las propuestas de diseño cuyo eje central sea la comunicación con el paciente; las líneas maestras se centran en favorecer espacios diáfanos, libres de barreras, para facilitar el acto de comunicación entre el farmacéutico y el usuario. Además, los lineales ganan importancia para que el producto sea accesible al cliente.