miércoles, 2 de diciembre de 2009

Escaparate para Farmacias









El escaparate es el vehículo fundamental de comunicación entre la farmacia y los clientes potenciales, sintetizando y reflejando el estilo de la oficina de farmacia, lo que es y lo que vende.
Es un arma clave de atracción de los clientes, aunque su importancia varía en función de la ubicación. Así, dicha importancia aumenta si la farmacia se sitúa en una calle comercial y de mucho paso de público.

Un objetivo fundamental del escaparate es conseguir la atracción de los clientes.
El escaparate debe sintetizar y reflejar las características de la farmacia, así el cliente se va a hacer una idea de los productos y la calidad que se va a encontrar en el interior. Se va a formar una determinada imagen de la farmacia y los productos que forman o pueden formar el surtido que éste ofrece.
Con el escaparate se transmite una información que hará que el consumidor catalogue la farmacia y refleje la atmósfera, el surtido, el precio, el nivel y el estilo de éste a los clientes a los que se dirige.

Atracción del público objetivo:
Primero se debe saber cuál es el público objetivo , sus características, deseos, necesidades y con qué se sienten identificados, para después adaptar el escaparate a ese público, con el fin de llamar su atención.

REQUISITOS DEL BUEN ESCAPARATE PARA FARMACIAS:

Persuasión del consumidor:
El escaparate es un elemento vendedor, incluso fuera del horario comercial. Como elemento vendedor informa de los productos y motiva la compra. Los productos se deben mostrar haciéndolos deseables, a través de una presentación llamativa, con el contraste de color acertado y con un refuerzo luminoso apropiado.

Originalidad:
Un escaparate con un diseño original llama más la atención, provocando que los transeúntes que pasen por delante del mismo lo recuerden e incluso lo comenten con otras personas.
Adecuación al entorno:
el escaparate se integrará en el marco que le rodea, por un lado con la fachada y los establecimientos cercanos, y por otro con la arquitectura en la que se enmarca.
Exposición clara del precio:
Los precios han de ser legibles, no estar ocultos y deben ser atractivos. Los que más atraen serán los terminados en números impares. Además su conocimiento es decisivo a la hora de comprar: cuando no se indica el precio la mayoría de la gente cree que el producto debe ser caro.
Renovación:
El escaparate busca impactar al público que pasa por delante el mayor número de veces, este objetivo se conseguirá en el momento que el máximo número de transeúntes se paren a observarlo. Se debe calcular la media de impactos que se quieren realizar, y saber que una vez impactado un cliente potencial un número de veces, se pierde eficacia. En el momento que pierde la eficacia se debe renovar el escaparate.

Planificación:
Al realizar la renovación hay que tener en cuenta el calendario festivo y los diferentes eventos. En este sentido se aprovechará el cambio de estación, navidades, el día del padre,etc...
Correcta colocación:
La comunicación debe ser con un mensaje claro y sencillo. Por ello, a la hora de presentar los productos se debe transmitir un solo tema. En el escaparate no habrá muchos productos, ya que transmitiría confusión y mala imagen, creando un único centro de atención y no varios repartidos en zonas. La limpieza y el orden son requisitos imprescindibles a tener en cuenta en un escaparate.
Comunicar servicios adicionales:
El escaparate, además de orientar sobre los diferentes productos también puede informar sobre servicios adicionales como por ejemplo: análisis, ortopedia, etc….
No cerrar el escaparate:
Nunca se debe cerrar o disminuir la visibilidad del escaparate. En la medida de lo posible, no deben cerrarse por la noche ni taparse por el sol, utilizando medios alternativos como pueden ser los toldos o los filtros solares.
Escaparate abierto: el cliente puede ver el interior del punto de venta, ya que no tiene ningún tipo de fondo y está abierto al interior.

En escaparatismo nos encontramos con dos tipos de objetivos:

• Objetivos técnico-estéticos:
Llamar la atención.
Producir sensaciones.
Dejar una buena imagen.

• Objetivos técnico-comerciales:
Aumentar la demanda, atrayendo al cliente/paciente y reteniéndolo.
Destacar frente a la competencia.
Dar imagen propia.
Aumentar la cuota de mercado y el volumen de ventas, repercutiendo por tanto, en un incremento de los beneficios.

Las reacciones que un individuo debe sentir delante de un escaparate son las siguientes:

• Atracción. Crear la fuerza que obliga al individuo a mirar el escaparate.

• Motivación. Energía que conduce al individuo hacia el escaparate.

• Reflexión. Hacerle pensar sobre la posibilidad de la compra.

• Sensibilidad. Auto-convencimiento y justificación del por qué de la compra en unos casos, así como del análisis del artículo que irá mejor en otros.

• Deseo. Fin del proceso; el cliente tiene la imperiosa necesidad de poseer lo que ha contemplado en el escaparate.

Elementos a utilizar en el diseño del escaparate:

• Módulos: son aquellas estructuras independientes que pueden ser utilizadas de forma aislada o bien pueden ser incorporadas a un conjunto de elementos, formando una única estructura.

• Módulos apilables: son estructuras geométricas que se pueden combinar, facilitando los cambios y el dinamismo del escaparate. Se pueden conseguir diferentes alturas que destacarán determinados productos.

• Fondos: los fondos pueden ser de diversos materiales, madera, cristal, tejidos, cartulinas, etc. Los productos deben resaltar respecto al fondo, que no debe ser el protagonista del escaparate.

Finalidad del escaparate:

El fin primordial del escaparate es vender más. Este, debe dar la imagen más real posible de los productos expuestos para que nunca defraude al cliente a la hora de realizar la compra; en caso contrario, se producirá un rechazo inmediato haciendo que el individuo no llegue a materializar dicha compra y posiblemente no vuelva a entrar en la oficina de farmacia. El escaparate tiene el poder de poner al público en situación de deseo, para establecer un contacto posterior.