martes, 11 de agosto de 2009

La actualidad del sector farmacéutico

El consumo de fármacos está asegurado en buena parte del mundo desarrollado gracias a los sistemas públicos de salud.

Según todas las apariencias, el sector farmacéutico es el que mejor y más brillantemente se está escapando de la crisis económica y financiera global, y sigue funcionando como si viviera en una especie de burbuja incontaminada: dispone de una liquidez envidiable, se desarrolla a buen ritmo, los movimientos de fusiones y adquisiciones se suceden con cifras mareantes; todo se produce como si ese sector fuera capaz de tener una vida propia y ajena a cualquier cosa que ocurra a su alrededor.

¿Cómo es posible esto? A nuestro juicio, por dos razones principales. La primera es que el consumo de fármacos y toda clase de material clínico y hospitalario está asegurado en buena parte del mundo desarrollado gracias a los sistemas públicos de salud, que constituyen una prioridad política indispensable en una Europa muy intervencionista y paternalista a pesar de presumir de liberal. EEUU eran hasta ahora una excepción, pero Obama ya tiene en marcha un ambicioso proyecto de aumento del protagonismo del Estado en la atención sanitaria, de corte netamente socialdemócrata, lo que tiene muy contentos a los grandes laboratorios. En segundo lugar, los ciudadanos particulares son víctimas de una mentalidad que ha hecho de la salud una obsesión verdaderamente maniática, como si fuera posible la eterna juventud, como si enfermar y morir fuesen formas de fracaso social y aun personal.

Pero todo esto es en el fondo, como decimos, una apariencia, en el sentido de que no puede durar indefinidamente, y menos todavía si el resto de la economía marcha mal. Los estados ya se plantean recortes importantes en el gasto sanitario, obligados por la recesión, y las familias no sólo acabarán más pronto que tarde ahorrando todo lo posible en gasto farmacéutico, sino que tendrán problemas para cotizar a la Seguridad Social y para suministrar esa pólvora del rey con la que los gobiernos disparan tantos tiros haciendo creer a sus financiadores que les están haciendo un regalo.

El sector farmacéutico no vive en un microclima inmune a los trastornos del conjunto de la economía; lo que ocurre es que es de los últimos en sentir los efectos de las tormentas. Y nos parece que no es descartable que esas enormes fusiones y adquisiciones que presenciamos en estas semanas no sean extrañas a los cálculos de quienes ven las orejas al lobo, y se muestran repentinamente más dispuestos a ver el dinero antes que a seguir corriendo los riesgos inherentes a un futuro incierto.

Ranking de los 25 laboratorios farmacéuticos con mayor facturación total en el 2008 ( en millones de dólares ):
  1. Pfizer - 71.130 Millones de dólares
  2. Johnson & Johnson - 61.095
  3. GlaxoSmithKline - 45.447
  4. Bayer Germany - 44.664
  5. Hoffmann–La Roche - 40.315
  6. Sanofi-Aventis - 39.997
  7. Novartis - 39.800
  8. AstraZeneca - 29.559
  9. Abbott Laboratories - 29.527
  10. Merck & Co - 23.850
  11. Bristol-Myers Squibb - 19.977
  12. Eli Lilly and Company - 18.634
  13. Amgen - 14.268
  14. Boehringer Ingelheim - 13.284
  15. Baxter International - 10.378
  16. Takeda Pharmaceutical Co - 10.284
  17. Genentech - 9.284
  18. Procter & Gamble - 8.964
  19. Teva Pharmaceutical Ind - 8.408
  20. Astellas Pharma - 7.850
  21. Daiichi Sankyo - 7.158
  22. Novo Nordisk - 6.520
  23. Eisai - 5.583
  24. Merck KGaA - 5.175
  25. Alcon - 4.897